Mina Rancherías, una nueva tragedia minera en Coahuila

Después de una fuerte lluvia, este viernes 4 de Junio alrededor del medio, día colapsó una mina particular en el ejido Rancherías en Coahuila. Atrapando a 7 mineros, 4 de los cuales se confirmó han perdido la vida.

Escrito por Alfredo Fernández, Alternativa Socialista

El ejido en el que ocurrió el percance se encuentra entre los poblados de Palau y Barroteran. En medio de la región carbonífera coahuilense. Proveedora del carbón mineral, o coque, que se emplea en la fabricación de acero en AHMSA. Y el mayor exportador de carbón para la producción termoeléctrica del país.

Afirmar que la vida económica en el estado; desde Piedras Negras en la frontera hasta Saltillo, gira alrededor de la producción y explotación mineral no es una exageración. Lo cual hace más preocupante este suceso cuando revive el amargo recuerdo del colapso de la mina Pasta de Conchos el 19 de febrero de 2006. Entre la conservación ambiental, sindicatos charros, minas particulares y los mayores conglomerados mineros del país, queda una pregunta al aire:

¿Por qué colapsan las minas?

El ejido Rancherías queda a 26 kilómetros de Pasta de Conchos, a 2 poblados de distancia. Pero su coincidencia geográfica es el único factor que tienen en común. Minas “artesanales”, la mina de “Don Chuy” y sus hermanos. Quienes se organizaron para “sacar su permiso”, le hablaron al compadre de las demoliciones y le venden todo el material que puedan sacar a 7 trabajadores que colectivamente son dueños de un camión de volteo. Todo para transportar 200 toneladas de material a la semana a la planta procesadora y venderlo.

Y aunque obviamente resulta imposible anticipar lluvias de tal intensidad, la blandura y flexibilidad de la guía de procedimientos mineros en el país son la principal causa de este tipo de accidentes. Sea por corrupción para hacerse de “la vista gorda” o por falta de recursos del Servicio Geológico Nacional o la Secretaría del Trabajo y Previsión Social para poder atender irregularidades técnicas en minas. El estado actualmente cuenta con un cuerpo de inspección de seguridad minera de 14 técnicos que en el 2019 atendieron 53 inspecciones en una región que cuenta con 1’967 títulos de explotación minera.

Rescate de los mineros, deslinde y castigo de los responsables

Es lamentable ver al gobernador del estado, Miguel Riquelme, hacer acto de presencia en el sitio. O ver como el presidente AMLO manifiesta su apoyo enviando a la Guardia Nacional. Y al gobernador de Nuevo León, Jaime Calderón, enviando a un equipo especializado en rescates. Siendo ellos los representantes de los aparatos estatales que deberían haber prevenido esta tragedia. Y aun más el nulo papel tanto la Unión Nacional de Sindicatos Minero-Metalúrgicos y Metal-Mecánicos de México y la Confederación de Trabajadores de México. Cuyo mayor aporte durante el anterior accidente de Pasta de Conchos fue sugerir la imposición de multas y hacer demandas infructíferas para recuperar el cuerpo de los mineros que 15 años después aún se encuentran atrapados en la mina.

Multas para el conglomerado industrial más grande de México, Grupo México, que ha protagonizado el derrame de 3,000 litros de ácido sulfúrico en el Mar de Cortez. La región del santuario de la vaquita marina mexicana. El desastre ecológico de la contaminación del Río Sonora. Y el derrumbe de la mina Pasta de Conchos. Todos, accidentes, que le han ganado al conglomerado el reconocimiento como la peor empresa del continente americano y por los cuales solo ha tenido que pagar algunas multas.

La precaria situación en la que trabajan cientos de miles de mineros en la región, hace eco de la situación de la clase obrera industrial en el país. Con marcadas deficiencias de seguridad laboral, que solo sirven como sugerencias y no lineamientos. La amenaza de multas que más bien parecieran golpes en la muñeca y el silencio cómplice de la burocracia sindical como la Unión Nacional de Sindicatos Minero-Metalúrgicos y Metal-Mecánicos de México, la Confederación de Trabajadores de México y sus líderes.

A la hora de la elaboración de este documento ya están confirmados que 4 de los 7 mineros atrapados han fallecido. Desde Alternativa Socialista esperamos que los mineros atrapados en las cámaras 6 y 7 hayan podido salvar sus vidas y los trabajos de rescate los encuentren a tiempo. Pero denunciamos a los sindicalistas charros arribistas y oportunistas, y la inefectiva intervención de todos los niveles de gobierno en el tema de seguridad laboral y su ejecución. Exigimos desde ya se proceda a investigar las causas del derrumbé, y se deslinden responsabilidades para que estas tragedias no vuelvan a ocurrir en el país en donde los trabajadores pierden la vida en beneficio de los capitalistas.